jueves , abril 19 2018

Beñat San José: “Por historia y derecho propio, tenemos el deber de ilusionar a nuestra hinchada”

El técnico de Universidad Católica analiza el buen arranque que ha tenido el equipo. Confiesa cómo ha sido volver a levantar al equipo en lo futbolístico y da las claves del andar en estas primeras fechas. Además, alaba el comportamiento y apoyo de los fanáticos de “La Franja”.

Por Patricio Erlandsen.

Reflexivo y pausado. Analizando bien cada pegunta antes de responder. Apasionado en cada uno de los conceptos que emite, dando a entender que es un tipo que vive por el fútbol y que está cien por ciento integrado al proyecto Universidad Católica, que aceptó tomar a comienzos de este año.

No era fácil llegar y hacer las cosas bien. Menos aún tomar la decisión de dejar la comodidad que había encontrado en Bolivia, donde venía de conseguir un bicampeonato con el Bolívar y tenía como siguiente desafío la Copa Libertadores de América. Pero Beñat San José es un hombre que no se siente cómodo en la zona de confort.

Ya lo vivió hace unos años, cuando dirigía en el fútbol formativo de la Real Sociedad, pero decidió aceptar el llamado del Al-Ittihad de Arabia Saudita, donde primero se haría cargo del equipo Sub-21 y seis meses después, tomaría las riendas del primer equipo, con el que lograría la Copa del Rey el 2013. Desde ahí, comenzó el largo peregrinar que hoy lo tiene en Universidad Católica, viviendo un momento expectante, pero que sabe, no puede nublarlo.

Usted tuvo la oportunidad de dirigir al Bolívar en Copa Libertadores y hacer historia con el equipo, pero llegó el llamado de la UC y lo aceptó. ¿Qué lo hizo tomar esta decisión?

“Estaba muy a gusto en el Bolívar, la gente me trató muy bien y teníamos un equipo muy competitivo, que construimos con mucho esfuerzo. Pero veía que era una etapa que estaba terminando y se dio la oportunidad de iniciar una nueva experiencia en un gran club como Universidad Católica. La ambición de hacer algo bueno con Universidad Católica me hizo venir aquí”.

Al llegar, tomó decisiones que, en el papel, parecían arriesgadas desde lo futbolístico: Puso a Fuenzalida como lateral, junto a los directivos trajo dos jugadores desde Colo-Colo, le dio la confianza a David Llanos, que la pasada temporada no tuvo mayor continuidad, pero la movida le resultó.

“No eran decisiones fáciles, sobre todo cuando uno es nuevo, porque normalmente se pueden tomar decisiones que te dan más seguridad, en el papel. Pero, caso por caso, Fuenzalida es un jugador que entiende muy bien el juego, es inteligente y tiene una capacidad física y técnica fantástica, entonces lo veo no solo de lateral, sino en distintas posiciones…como volante o extremo también. Llanos, siempre me ha parecido uno de los mejores goleadores que tiene el campeonato. Cuando vine, su actitud fue fantástica y eso me valió para saber que su rendimiento iba a subir y así ha sido. En el caso de los jugadores que han venido de Colo-Colo, como Vilches y Bolados, son jugadores que si no hubieran estado ahí, igualmente los hubiera pedido”.

El proceso de la UC

Punteros absolutos con canasta completa, pero no faltan los medios críticos. ¿Se justifica?

“Me parece lógico, y siempre que sean con respeto, pueden enriquecer. Somos Católica, un equipo grande y tenemos un hincha que exige, pero que también es muy inteligente y sabe de dónde viene este equipo: de un proceso exitoso, pero el último año no fue el mejor. Nosotros teníamos que rehacer el grupo, la moralidad, la mentalidad ganadora, lograr que la gente llenara San Carlos y nuevamente estuviera orgullosa del equipo. Obviamente, es complicado obtener las excelencias en cinco partidos, pero también lo es ganar cinco de cinco. Creo firmemente que el equipo va a ir mejorando. Hoy, hay que valorar el esfuerzo que están haciendo los jugadores. Si podemos jugar mejor, por supuesto. Estamos trabajando para ello”.

Principalmente, el debate sobre la UC es sobre si juega bien o mal, independiente de los resultados. ¿Se puede lograr definir qué es jugar bien o mal?

“Yo definiría jugar bien, en groso modo, hacer daño al rival y que no te lo hagan a ti. Así es en el fútbol y en cualquier deporte. Más allá de eso, hay que entender que no solo hay una buena manera de jugar al fútbol y que tampoco se puede pedir que en un mes, se logre la excelencia. Ahí están los casos de Guardiola y Mourinho, que dicen que toma un año llegar al fútbol que ellos quieren. Las cosas cuestan y lo que nosotros queremos lograr primero, es mostrar una imagen sólida del equipo, que los rendimientos individuales suban, y luego, ser un equipo completo, que pueda emplear bien las diferentes fases del juego”.

¿Cuáles cree usted que son los fundamentos tácticos que tienen a esta Universidad Católica como líder del torneo?

“Nosotros estamos ganando bien los partidos. Yo estoy viendo que absolutamente ningún equipo de la liga chilena esté ganando fácil ni haga un fútbol exquisito. Por eso valoro tanto la competencia. Creo que nos crean pocas ocasiones y tenemos un buen porcentaje de acierto en las que nos creamos, pero también es cierto que en algunos partidos no ha sido tan bueno. Tenemos que ir evolucionando, todo proceso exitoso requiere un trabajo constante”.

La ilusión de los hinchas

Así como hay críticos, también hay hinchas muy ilusionados con lo que está haciendo el equipo. ¿Cree que tienen el derecho a sentir que su equipo es candidato?

“Por supuesto que sí, porque ellos son una hinchada campeona, en el sentido que nos alientan sin cesar, todo el rato. Para nosotros, jugar en San Carlos es una maravilla. Desde aquí, aprovecho de decirles que dentro del campo de juego se nota mucho su apoyo, empuje y energía. Por historia y derecho propio, tenemos el deber de ilusionar a nuestra hinchada”.

¿Cómo ha percibido a los hinchas de este club en estos primeros partidos?

“Creo que el hincha cruzado siente a su equipo como muy propio, y al mismo tiempo, reconoce muchas cosas. Cuando recuperamos un balón aplaude, cuando hacemos una buena jugada, aunque no haya sido gol, la reconocen; el esfuerzo de un jugador multiplicándose, también. Eso me recuerda un poco al fútbol inglés”.

Una de las cosas que más se destaca sobre usted es que un tipo muy afable con los medios, con el que se puede hablar tranquilamente de fútbol, algo que no es usual en nuestro medio. ¿Siente que Chile es un país realmente futbolizado?

“Lo que pasa es que Chile está progresando mucho y hay una gran diversidad de cosas que enriquecen al país y no solo están relacionadas con el fútbol. Pero cuando juega la Selección, se para el país. Yo tengo amigos que se ven casi todos los partidos de la jornada. Hay mucha pasión por el fútbol. Con respecto a los medios, hay que atender, porque hacen llegar a millones de personas este maravilloso deporte”.

¿No te sorprende que a veces en los programas especializados se pueda hablar más del auto del jugador, de su noviazgo o cosas más extrafutbolísticas?

“La verdad es que hay debates futbolísticos muy buenos, me ha tocado estar en algunos de ellos y me he llevado la mejor de las impresiones. Lo que pasa es que en esta vida, todo termina siendo un producto y el fútbol es uno más, que llega a millones de personas. Entonces, al final, los jugadores que más destacan se transforman en íconos de ciertas cosas y así empieza a importar el auto que lleve, donde vaya a cenar, etc.”.

La relación con el fútbol formativo

Usted posee importante experiencia en el fútbol formativo y en Chile la UC es catalogada como una de las mejores canteras del país. ¿Cómo ha sido y será su trabajo con los entrenadores de las categorías bases del club?

“Católica es un club que en todas sus áreas tiene muy buenos profesionales y buenas personas. En ese sentido, he conocido personas de la cantera que son fantásticas para de debate y con muy buen conocimiento. Los chicos que estamos subiendo, siempre son con el consenso de todos. Cuando llegan arriba, notamos que tienen muy buenos conceptos, buenos perfiles y entendiendo distintas complejidades de ejercicio. Me recuerda mucho al trabajo que se hace en la Real Sociedad y eso hace que me sienta muy identificado”.

¿Cree que es correcto forzar a los equipos a utilizar a un jugador Sub-20? ¿Siente que es más bien una presión hacia los equipos o que puede contribuir a una más rápida adaptación de los futbolistas a las exigencias profesionales?

“Cuando pones una norma, siempre hay situaciones de forzado, pero lo que los técnicos más queremos es que el Sub-20 juegue porque se lo merezca. Lo que sí implementaría es que al tener que incluir dos jugadores Sub-20 en la convocatoria, dar la opción a los clubes de incluir en ella veinte futbolistas y no solo 18 como ahora, porque hay jugadores que se rompen la piel en los entrenamientos y merecen viajar y estar en el equipo”.

De la Real Sociedad a Arabia y Sudamérica

Hablemos sobre su carrera. ¿En qué momento toma la decisión de ser entrenador? Primero como formador  luego a nivel profesional.

“Creo que usted ha dicho una palabra clave, que es formador. Eso yo lo he sentido siempre muy propio, porque desde que jugaba en la cantera de la Real Sociedad, con 15 años, ya entrenaba a chicos de ocho. Me gusta ser pedagogo, y luego he hecho la carrera. Me gustaba transmitir lo que me habían enseñado. Después, cuando la Real Sociedad me ficha como entrenador para la cantera, ya me dediqué de lleno. Mi pasión, la hice mi profesión”.

¿Siempre fue un objetivo llegar al fútbol profesional?

“En un comienzo, cuando fui formador, mi único objetivo era llegar a la Real Sociedad. Cuando lo hice, sí empecé a visualizar cómo sería llegar a la elite como entrenador. Tenía 28 años y algo me llamaba a seguir en esto”.

Tras su paso por la Real Sociedad, donde dirigió a varios futbolistas que hoy son profesionales, parte a Arabia Saudita. Un paso un poco inesperado. ¿Cómo llegó allá?

“Fue un cambio radical, porque en la Real Sociedad estaba muy bien y fuimos cumpliendo los objetivos cada año. Salir de esa zona de confort, estando con tu familia, tus amigos, tu tierra, ir a un país con una cultura totalmente diferente, igual que el idioma, fue un reto, pero yo quería mejorar en todo”.

Luego vino a Chile. Ha hecho un recorrido un poco “extraño”. ¿Tenía pensado dirigir en Sudamérica alguna vez?

“En un comienzo no lo tenía pensado como un paso lógico, pero para mí el fútbol es pasión y en Sudamérica, esa pasión se multiplica. Yo quería estudiar el futbol sudamericano y absorber. Estoy agradecido de Dios por todo lo que he aprendido aquí”.

¿Cómo viven en España sus cercanos el trabajo que está haciendo en Chile? ¿Sus amigos y familiares ya son hinchas de la UC?

“Ya hay muchos Cruzados en San Sebastián. Están contentos, porque saben lo que es Católica, allá se conoce el club. Saben que estoy en un gran club y en el fútbol chileno, que tiene una estructura muy importante. Me han pedido un montón de camisetas de Católica, así que pronto tendré que mandar”.

¿Si seguimos así tendremos que formar una peña Cruzada en San Sebastián?

“Seguro, yo creo que ya les has dado la idea”.

¿A qué jugadores de la Selección de España le gustaría tener en su plantel?

“Ufff, difícil. No sería en comparación a lo que tengo aquí, sino por lo que me gustan. Pediría a Sergio Ramos y Andrés Iniesta”.

 

 

 

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